FUNPASOS participa en la campaña de sensibilización y educación ambiental sobre aves esteparias para ENDESA.
AGRICULTURA, GANADERÍA Y CONSERVACIÓN
Se denomina estepa a una zona llana y extensa cubierta por vegetación herbácea, propia de climas extremos con escasas precipitaciones, generalmente en zonas interiores de los continentes. Ejemplos de estas estepas naturales los encontramos en Asia Central, la Pampa argentina o el interior del continente norteamericano. Aunque la superficie ocupada en España por las estepas en sentido estricto es reducida, una gran parte de la superficie está dedicada al cultivo de especies de porte herbáceo como las gramíneas (cebada, trigo y avena principalmente) que son ecológicamente y fisionómicamente similares a las estepas de otras partes del mundo, denominando así a estos espacios como hábitats agroesteparios.
El grupo animal más amenazado que puebla estos espacios son las aves esteparias, que son especies biológicamente adaptadas a los ambientes agroesteparios. Algunas de estas adaptaciones son la presencia de un plumaje críptico (que les permite camuflarse con facilidad para evitar a los depredadores), alimentación variada (insectos, semillas, plantas, pequeños vertebrados, etc.), pollos nidífugos (pueden abandonar el nido y buscar alimento poco después de nacer), patas fuertes y ágiles que les permiten soportar las condiciones cambiantes del suelo (sequedad, altas y bajas temperaturas, pedregosidad, encharcamientos, etc.) y agudo sentido de la vista que les permite localizar potenciales peligros desde largas distancias.
La conservación de los hábitats agroesteparios no únicamente beneficia a las poblaciones de aves que estos albergan, sino que también conlleva importantes beneficios socioeconómicos que se ven reflejados en la agricultura, ganadería y otras fuentes sostenibles de recursos como el turismo.
Las principales amenazas a las que estos tipos de hábitats se enfrentan en la actualidad es la intensificación y transformación agrícola y ganadera, despoblación rural con abandono de las labores agrícolas y ganaderas tradicionales y la pérdida de estos espacios asociado a la implantación de infraestructuras.
Las poblaciones de aves esteparias han sufrido un declive generalizado de sus poblaciones de aproximadamente un 30%, en concreto especies como la alondra ricotí, el sisón común o la ganga ortega. España, y en concreto Andalucía, es la región europea con mayor riqueza de aves esteparias, siendo imprescindible mantener una correcta gestión de este tipo de espacios para que las poblaciones de estas emblemáticas aves no continúen su acentuado declive. Las especies que mayor grado de amenaza ostentan, y que a su vez, han experimentado un mayor declive en sus poblaciones son el sisón común, aguilucho cenizo, cernícalo primilla, la ganga ortega, ganga ibérica, avutarda euroasiática y alondra ricotí. En la siguiente imagen se representa la distribución y el grado de amenaza de todas las especies:

Las principales amenazas a las que se enfrentan las poblaciones de las diferentes especies de aves esteparias son:
- Prácticas agrícolas intensivas (cosechas tempranas de variedades de ciclo corto, roturación excesiva, uso indiscriminado de pesticidas y/o semillas tratadas, cosecha nocturna, etc).
- Colisiones con infraestructuras (tendidos eléctricos, aerogeneradores, cerramientos, atropellos, entre otros).
- Molestias derivadas de actividades lúdicas al aire libre (furtivismo, ciclomotores, senderismo excesivo, etc).
- Prácticas ganaderas intensivas (sobrepastoreo, molestias en época de reproducción o competencia por la disponibilidad de alimento).
- Incremento de poblaciones de depredadores generalistas (jabalíes, gatos y perros asilvestrados, zorros) que causan un desequilibrio de la cadena trófica producido por la alteración del hábitat.
- Conflicto entre la legislación sobre conservación de la biodiversidad y la Política Agraria Común (PAC).
- Escasez de medidas de protección específicas y falta de sensibilización de la población.
- Amenazas asociadas a la pérdida de hábitats (homogeneización del paisaje, instalación de infraestructuras, cambios de uso del suelo, aislamiento de poblaciones, etc.)
Por todos estos motivos expuestos anteriormente se hace imprescindible el aplicar medidas específicas de conservación y protección de las poblaciones de aves esteparias. Estas medidas se pueden aplicar en diferentes contextos, desde el punto de vista normativo se pueden crear Planes de recuperación/conservación autonómicos, medidas compensatorias asociadas a la construcción de infraestructuras; desde el punto de vista científico se pueden llevar a cabo seguimientos poblacionales, investigación coordinada y comunicación/divulgación a la población.
Una de estas medidas es la custodia del territorio, definida como un conjunto de estrategias y técnicas encaminadas a preservar los valores naturales, culturales y paisajísticos de una zona, así como su uso responsable. El principal objetivo de la custodia del territorio es contribuir a la mejora de la calidad de los hábitats agroesteparios, a través de la aplicación de diferentes medidas agroambientales en parcelas con presencia de las especies de aves esteparias más amenazadas. Estas medidas, a su vez, mejoran la rentabilidad de las explotaciones agrarias y ganaderas que se adhieren a los compromisos para conservar estas aves.
Algunas de las medidas agroambientales asociadas a los acuerdos de custodia con los propietarios de terrenos con vocación agrícola y/o ganadera, y que son seleccionados por la localización de aves esteparias en estas zona, son:
- Retraso de cosecha de cereal para evitar la mortalidad de pollos.
- Siembra de leguminosas para proporcionar zonas de alimento en épocas de escasez.
- Mantenimiento de charcas en época estival para garantizar la disponibilidad de agua.
- Mantenimiento de rastrojos y retraso del empacado para mantener zonas de refugio. tras la cosecha mediante el establecimiento de fechas límite.
- Mantener una densidad baja de cabezas de ganado durante todo el año y evitar el pastoreo durante la época de reproducción.
- Compra directa de cosechas para evitar manejos inadecuados.
- Mantenimiento del barbecho tradicional, evitando la roturación durante la época de reproducción.
- Mantenimiento y mejora o creación de linderos entre cultivos.
- Establecimiento de una superficie de fajas excluidas de laboreo con mantenimiento de pastos.
- Incentivos para el mantenimiento de cultivos de cereal en ecológico, viñedos en vaso y olivar tradicional.
- Establecer rodales de protección o cerramientos perimetrales en las inmediaciones de los lugares de nidificación de los aguiluchos hasta que se produzca el vuelo de los pollos.
- Promoción del control biológico de especies plaga, como los topillos a través de instalación de cajas nido para sus depredadores naturales como el cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), la lechuza (Tyto alba), el mochuelo (Athene noctua), etc. o como diversos lepidópteros nocturnos y otros insectos a través de instalación de cajas nido para quirópteros y aves insectívoras, reduciendo así el uso de productos químicos.
- En zonas con aves esteparias, señalización de los cerramientos, espalderas o vallados de cualquier tipo para hacerlos más visibles para las aves y minimizar los riesgos de colisión.










