Hoy se celebra el Día Mundial de las Aves Migratorias, una jornada global promovida por la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias (CMS) y Naciones Unidas para concienciar sobre la protección de estas especies y sus hábitats. El lema oficial para este año ‘Cada ave cuenta, tus observaciones importan’, pone en valor la ciencia participativa: las observaciones de los ciudadanos ayudan a entender mejor las rutas migratorias, las amenazas y las medidas necesarias para salvar a estas aves.
En FUNPASOS nos unimos a esta celebración destacando una de las especies más emblemáticas de nuestros paisajes extremeños: el cernícalo primilla (Falco naumanni). Esta pequeña rapaz migratoria transahariana es un símbolo de los hábitats agroesteparios, en su mayoría cultivos de cereal que caracterizan buena parte de Extremadura. Esta especie llega a España entre finales de febrero y marzo para reproducirse en colonias (generalmente en edificios rurales o cajas nido), alimenta a sus pollos principalmente con invertebrados, y en otoño emprende un largo viaje de regreso a sus cuarteles de invierno en el sur del Sáhara (Senegal y Mauritania) donde pasa el invierno antes de volver a cruzar el desierto para reproducirse de nuevo en nuestro territorio.
El cernícalo primilla ha sufrido un importante declive poblacional en las últimas décadas debido a la intensificación agrícola, el uso de pesticidas, la pérdida de hábitat, las colisiones con tendidos eléctricos y la falta de refugios. La Lista Roja de Aves 2021 estima que hay unos 65.900-85.200 primillas en toda Europa, con tendencia poblacional estable. No obstante, según el III Atlas de las aves en época de reproducción en España, se estiman unas 10.900 parejas reproductoras en nuestro país, lo que implica un declive de entre el 28 y el 40% en relación con las estimaciones de principios del milenio. Esta disminución se reparte de manera desigual entre comunidades autónomas, siendo especialmente destacable en los casos de Extremadura (-73%), Aragón (-11%/-57%) y Melilla (-60%). Su supervivencia depende de prácticas agrícolas y ganaderas sostenibles que mantengan los rastrojos, barbechos y cultivos extensivos.
Desde FUNPASOS participamos activamente en la campaña de sensibilización y educación ambiental sobre aves esteparias en colaboración con ENDESA. Esta iniciativa se centra en los hábitats agroesteparios y aborda las amenazas reales que enfrentan especies como el cernícalo primilla (Falco naumanni), el sisón común (Tetrax tetrax), el aguilucho cenizo (Circus pygargus), la ganga ortega (Pterocles orientalis), la avutarda euroasiática (Otis tarda) o la alondra ricotí (Chersophilus duponti). Nuestro trabajo se basa en dos pilares fundamentales:
La custodia del territorio y acuerdos con agricultores y ganaderos: promovemos medidas agroambientales concretas que benefician directamente al cernícalo primilla, como el mantenimiento de linderos y rastrojos como zonas de alimentación o el control biológico de plagas mediante cajas nido para depredadores naturales, entre otros. Estas prácticas no solo ayudan a las aves, sino que mejoran la rentabilidad de las explotaciones y fomentan un turismo de naturaleza sostenible.
La educación y ciencia participativa:organizamos actividades de sensibilización dirigidas a la ciudadanía, escuelas, propietarios rurales y administraciones. Queremos que ‘cada observación cuente’, tal como dice el lema de este año. Animamos a la gente a registrar avistamientos de cernícalos primilla, seguir su migración y participar en el seguimiento de poblaciones. La información generada por la ciudadanía es clave para diseñar mejores políticas de conservación.
Con estas acciones, FUNPASOS pone en valor que la sostenibilidad es posible cuando ciudadanos, empresas, agricultores y administraciones trabajamos juntos. La salud de las aves migratorias como el cernícalo primilla es un indicador directo de la salud de nuestro planeta y de nuestro modelo de desarrollo rural.

