En vísperas del Día Internacional de la Tierra, que se conmemora cada 22 de abril, la Fundación por la Sostenibilidad Participativa (FUNPASOS) pone en valor su labor como entidad de Custodia del Territorio. Esta herramienta, basada en acuerdos voluntarios y de confianza entre propietarios, gestores y entidades conservacionistas, se consolida como una de las estrategias más efectivas para proteger la biodiversidad, mejorar la rentabilidad de las explotaciones agroganaderas y resolver conflictos ambientales, generando beneficios directos para agricultores, ganaderos, habitantes rurales y la sociedad en general.
La Custodia del Territorio se define como un conjunto de estrategias e instrumentos que implican a los propietarios y usuarios del territorio en la conservación y el buen uso de los valores naturales, culturales y paisajísticos. Su principal fortaleza radica en que promueve la colaboración continua, la corresponsabilidad y la generación de beneficios mutuos. Como destaca FUNPASOS, esta aproximación ha demostrado ser la solución más favorable para involucrar activamente a los dueños de la tierra, ya que la conservación genera ventajas económicas, sociales y ambientales para todos los habitantes del territorio.
Conservación de hábitats agroesteparios y aves amenazadas
FUNPASOS participa activamente en la campaña de sensibilización y educación ambiental sobre aves esteparias junto a ENDESA. Los hábitats esteparios donde residen este grupo de aves, son vitales en regiones como Extremadura y Andalucía, que albergan la mayor riqueza europea de estas especies. Sin embargo, enfrentan amenazas como la intensificación agrícola, el abandono rural y la pérdida de espacios por la instalación de nuevas infraestructuras.
A través de acuerdos de custodia con propietarios agrícolas y ganaderos, FUNPASOS aplica medidas agroambientales concretas en parcelas con presencia de especies amenazadas como el sisón común (Tetrax tetrax), la avutarda euroasiática (Otis tarda), la ganga ibérica (Pterocles alchata), el aguilucho cenizo (Circus pygargus) o la alondra ricotí (Chersophilus duponti):
– Retraso de la cosecha de cereal para proteger los pollos.
– Siembra de leguminosas y mantenimiento de rastrojos como zonas de alimento y refugio.
– Mantenimiento de charcas estivales y barbechos tradicionales.
– Densidad baja de ganado y control biológico de plagas mediante cajas-nido para aves y quirópteros.
– Señalización de vallados para evitar colisiones.
Estos compromisos no solo frenan el declive de las poblaciones de especies clave, sino que mejoran la rentabilidad de las explotaciones y fomentan el turismo de naturaleza.
En la ZEPA Llanos y Complejo Lagunar de La Albuera, en colaboración con ENI Plenitude España, FUNPASOS ha recuperado el mosaico agrícola tradicional (cereal, leguminosas y barbecho). Los resultados ya son visibles: en los últimos censos se ha registrado presencia de sisón común en cortejo, avutarda euroasiática, aguilucho cenizo, ganga ibérica y carraca europea (Coracias garrulus).
La Red de Dehesas Custodiadas: convivencia entre ganadería y fauna silvestre
En 2024, FUNPASOS impulsó el proyecto “Red de Dehesas Custodiadas para la convivencia con la fauna silvestre”, enmarcado en la Iniciativa Humanidad-Fauna Silvestre de la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco. Enfocado en la comarca ganadera de Valencia de Alcántara (Cáceres) – la de mayor superficie adehesada y prevalencia de tuberculosis bovina en Extremadura -, el proyecto busca resolver conflictos entre ganadería extensiva y fauna silvestre mediante diálogo, gobernanza y transferencia de conocimiento científico.
Entre sus actividades destacaron la realización de mesas de debate con ganaderos, cazadores, veterinarios e investigadores, y jornadas de transferencia de buenas prácticas. Las conclusiones apuntan a la Custodia del Territorio como vía idónea para articular acuerdos, reforzar medidas de bioseguridad, estudios epidemiológicos y campañas de concienciación, todo ello adaptado a la realidad socioeconómica de las dehesas.
Una red en expansión y un futuro consolidado
Gracias a estos esfuerzos, la Red de Territorios Custodiados de FUNPASOS supera ya las 14.000 hectáreas. La entidad se ha consolidado como referente en Extremadura y participa en la Estrategia 2023-2027 de la Plataforma de Custodia del Territorio (coordinada por la Fundación Biodiversidad del MITECO.
En un mundo donde la intensificación agrícola, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad amenazan los ecosistemas, la Custodia del Territorio demuestra que la conservación puede ir de la mano de la actividad económica y el bienestar social.
Este 22 de abril, con motivo del Día Internacional de la Tierra, FUNPASOS invita a propietarios, gestores y ciudadanos a sumarse a esta red de colaboración. Porque cuidar el territorio no es solo una obligación ambiental: es la mejor inversión en un futuro sostenible para todas las personas que lo habitan.



